Sábado 15 de mayo de 2010. Son las 13 horas de un día caluroso y Tigres, contrincante en turno, se encuentra en el terreno de juego calentando, igual que Gallos.
Parece que este será un juego difícil, ya que nos toca contra uno de los equipos más fuertes de la liga, pero Gallos se ha enfrentado a otros contrincantes difíciles obteniendo buenos resultados.
El encuentro da inicio y Gallos, como equipo visitante, tiene la oportunidad de batear, con lo que consigue tres carreras para iniciar el partido. Desafortunadamente Tigres toma ventaja en la parte baja de la primera entrada, lo que parece ser que inyecta nerviosismo en los jugadores de Gallos.
En las entradas siguientes Gallos solo logra hacer un par de carreras más, mientras Tigres aumenta su ventaja para llegar casi al KO. Sin embargo en el cuarto inning, justo a una carrera de perder por KO, Gallos logra avanzar en el marcador para mantener el juego vivo, y detiene completamente a Tigres con tres outs al hilo.
La quinta entrada no trae anotaciones para Gallos, y en la parte baja Gallos vuelve a detener a Tigres, o por lo menos eso parecía, hasta que un error en primera permite la entrada de dos carreras, con las que Tigres obtiene una ventaja de 10 anotaciones sobre Gallos, terminando el encuentro con una amarga derrota para nuestro equipo.
Al final, nos quedamos con un encuentro que pudo haber sido más, con jugadores nerviosos y presionados tal vez por el peso de las victorias anteriores, o por las expectativas formadas frente al equipo contrario. Lo cierto es que Gallos no jugó del modo que nos ha acostumbrado y, que si bien la victoria es dulce cuando se merece, esta derrota es muy amarga porque nuestro equipo no mostró el nivel con el que cuentan, y se notó el nerviosismo en ellos.
Ya habrá otros partidos y con ellos la oportunidad para recuperarse, mientras tanto seguiremos viviendo el beisbol con nuestro equipo, el mejor equipo de su categoría: Gallos.
Como comentario final, creo que es permitente hacer referencia al comportamiento de los umpires en el juego. Si bien nos parece que el conteo del umpire principal dejó mucho que desear, al regalar bases cuando el conteo no llegaba a las 4 bolas, o cantando de manera muy inconsistente, lo que nos parece aún más triste, es la poca comunicación entre ellos. En varias ocasiones el umpire de bases trató de corregir al umpire principal, sin que este último hiciera caso alguno de los comentarios del umpire de bases. El umpire principal simplemente ignoró cualquier indicación de su compañero, y el umpire de bases parecía no tener el carácter suficiente para gritar o indicar con seguridad.
Ya veremos cómo se desarrolla el partido próximo, contra Juniors, pero esperamos obtener la victoria con Gallos.
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Fotografías del Encuentro