En el beisbol infantil, y específicamente en Yucatán, se han perdido los objetivos para hacer jugadores competitivos. Hoy los campeonatos en esta liga son competencia de entrenadores los cuales solo buscan dos cosas: minimizar su fracaso como peloteros o satisfacer su ego.
ebemos recordar que hay algo más importante que ganar, y esto es MERECERLO, ya que la gran mayoría de los entrenadores tan solo quieren ganar sin importar el medio. Esto no quiere decir que ganar no importe, pero esforzarse por ganar y hacerlo limpiamente, es esencial para la noble competencia.Hay muchas formas de ganar; de hecho se pueden lograr campeonatos sobre el esfuerzo de los jugadores, viendo como se despedazan por conseguir un título para satisfacer la vanidad y el ego de un entrenador que nunca ensucio el uniforme.
E n muchas ocasiones el entrenador perdedor puede estar en mejores condiciones morales de festejar por un segundo lugar por el cual trabajo duramente, que el mismo entrenador campeón. Hay que recordar que es muy facil exhibir la victoria, pero mucho más dificil es asumir la derrota con dignidad. Debemos darle a nuestro beisbol el verdadero sabor, el cual parece que se ha dejado en el olvido.
“El aprendizaje más eficaz y efectivo no es el que se obtiene a través del juego por el juego, sino jugando lo que se aprende.”
Muchos entrenadores solo se dedican a buscar jugadores ya formados para tan solo tener el trabajo de hacer un line-up, y de esta manera sentarse a esperar resultados. Los hay también quienes ofrecen a los jugadores incentivos para tenerlos en sus filas. En este punto quiero hacer una observación sobre “aquel entrenador” cuya capacidad queda en entredicho al decirle a los padres de los niños de su equipo, que “deberían buscar niños que sepan jugar porque el ya no quiere batallar enseñando”. Se olvidan de lo más importante, que son niños a los que estamos enseñando, sobre todo cuando se trata de la categoría de 6 años.
Si en esa categoría no son capaces de enseñar a los niños, entonces creo que se equivocaron de lugar. Es muy triste ver entrenamientos en los que dos horas continuas solo les tiren pelota a los niños para batear, pero nadie les enseña cómo pararse en la caja de bateo. Si se paran mal (que es lo más común) tan solo les gritan que lo hagan bien, pero no les enseñan cómo. Lo mismo pasa con el guanteo y ni que decir del fildeo.
ebemos ser entrenadores capaces de sacar lo mejor de cada uno de los jugadores ¡motivarlos! pero sobre todo ganarnos la admiración el respeto y la confianza de ellos en base a nuestro esfuerzo, esto nos traerá también el respeto de todo aquel que observe nuestro desempeño, pero sobre todo, traerá también triunfos como consecuencia de nuestro trabajo intenso y honrado, basado en la enseñanza del juego limpio.Si usted es entrenador deberá preguntarse qué es lo que quiere, y saber cómo lograrlo. Para esto deberá tener una filosofía definida, ya que no todos los entrenadores deben tener la misma. Deberá preguntarse con honestidad cual de los tres objetivos principales le importa más:
1. Tener un equipo ganador.
2. Que los jugadores se diviertan (y usted también).
3. Ayudar a los jugadores a realizarse como atletas, como jugadores y como personas.
¿Cuál de estos tres objetivos es más importante para usted? hay quien pueda decir que los tres, pero en una escala de valores ¿cuál sería el más importante para usted?, y si tuviera que elegir uno, ¿cual elegiría? La gran mayoría de entrenadores prefieren la victoria, dejando de lado el buen desarrollo del atleta.
Muchos entrenadores prefieren ganar aún a expensas del desarrollo de los jugadores y, haciendo a un lado la diversión. Hay que recordar que un buen entrenador es aquel que busca beneficiar con su entrega y experiencia a los niños y jóvenes peloteros. Recuerde respetar los derechos de los niños y jóvenes deportistas y, ante esta filosofía, entenderá que primero es el atleta y después el triunfo.
ando al pelotero el lugar que se merece los resultados serán sorprendentes, ya que motivados serán capaces de alcanzar su mejor nivel y esto, en equipo, los acercará cada vez más a la senda del triunfo.Por último yo pediría a todo aquel que lea esto y a todo aquel que sea entrenador o manejador del béisbol de ligas pequeñas, que se animen al cambio, que sean parte de una nueva ideología, que sean parte activa de un cambio en nuestro béisbol, de nuestra sociedad y de nuestro estado.
“Para empezar un gran proyecto, hace falta valentía, para terminar un gran proyecto, hace falta perseverancia”